Remaches metálicos níquel
(rivets plateados)
Cómo se ven: Pequeños puntos plateados y brillantes (también en satinado/cepillado si prefieres menos reflejo). Aportan un toque clásico y pulido que combina con cierres y broches en níquel.
Cómo se sienten/usan: Son fijos (no se abren/cierrán). Refuerzan zonas de tensión —esquinas de bolsillos, trabillas, correas— y añaden un detalle metálico limpio sin casi peso.
Por qué te convienen:
Aumentan la durabilidad donde la prenda sufre más tirones.
Dan una estética biker/denim premium visible pero elegante.
El acabado níquel mantiene el look plateado con buen aguante al uso diario.
Opciones y acabados:
Pulido (máximo brillo), satinado/cepillado (más discreto), antique nickel (toque vintage).
Formas: cúpula (domed), plano (flat), piramidal.
Diámetros habituales: 6–10 mm.
Base: latón o acero con baño níquel.
Alternativas Ni-free (PVD plata/acero inoxidable) si tienes piel sensible.
Dónde los verás en tu prenda:
Esquinas de bolsillos, charreteras, ajustes laterales, correas y etiquetas decorativas. Quedan perfectos cuando todo el hardware (cierres, broches, hebillas) va a juego en níquel.
Cuidado fácil:
Pasa un paño seco para mantener el brillo. Seca la prenda si se moja (especialmente tras lluvia salina). Si se opacan, usa pulidor suave para metales y retira el exceso.